// El CEC se despidió de la Fiesta Nacional del Teatro

El evento teatral más importante del país, que reeligió a Rosario como sede después de 20 años, llegó a su fin. Durante la semana del festival, el Centro de Expresiones Contemporáneas recibió un total de ocho espectáculos provenientes de distintas provincias. El último día se presentaron allí cuatro funciones, algunas en simultáneo: “El experimento Calva”, “Los idiotas”, “(esto no es) CALÍGULA” y la murga “La Cotorra” que dio pie a una fiesta de cierre.

El evento teatral más importante del país, que reeligió a Rosario como sede después de 20 años, llegó a su fin. Durante la semana del festival, el Centro de Expresiones Contemporáneas recibió un total de ocho espectáculos provenientes de distintas provincias. El último día se presentaron allí cuatro funciones, algunas en simultáneo: “El experimento Calva”, “Los idiotas”, “(esto no es) CALÍGULA” y la murga “La Cotorra” que dio pie a una fiesta de cierre.

El experimento Calva

Con dramaturgia y dirección de Ulises Camargo, viajó desde Chaco esta pieza teatral basada en “La Cantante calva” (1950) de Eugene Ionesco. En el mismo día, tuvieron lugar las dos funciones que exige el festival (una destinada a los acreditados del mismo y otra al público general).

El grupo autogestivo "Los Bálticos Producciones" propone un espectáculo híbrido con una estética oscura y siete actores en escena; a modo de collage, plantea un universo delirante pero no ajeno a la realidad humana. A la clásica pieza del teatro del absurdo, reconocida como una crítica al modelo de familia burguesa de la época, se suman textos de Roberto Gómez Bolaños, William Shakespeare, Matt Groening y del mismo director.  Los personajes en escena se muestran incomprendidos e incompresibles, se comunican con diálogos inconexos y son los responsables del ritmo vertiginoso que mantiene al espectador atrapado en un laberinto sin salida.

Los idiotas

El grupo “Elulular. Teatro de tierras áridas” trae las aventuras de Ke y Ku escritas por Carlos Liscano y puestas en escena por Juan Manuel Chifani. Los dos personajes se plantean muchas preguntas mientras recorren un trayecto sinfín; son conscientes y a la vez inconscientes del tiempo y el lugar que transitan, son individualistas y a la vez dependen el uno del otro. Es un mapa de lo complejo de las relaciones humanas trazado a base de metáforas.

La puesta mendocina se vale de recursos escenográficos básicos pero efectivos: con algunos objetos de múltiples usos y acertados efectos de iluminación y sonido, los actores construyen nuevos escenarios dentro de un mismo espacio físico. El concepto visual es cuidadosamente diseñado y ejecutado por Paula San Martín, Laura Volpe (quienes son a su vez intérpretes) y Augusto Beningazza.

 (esto no es) Calígula

Si bien fue la primera obra que se presentó en el CEC en el marco del festival, realizó su función para acreditados una semana después. Bajo la dramaturgia y la dirección de Eduardo Dib, la puesta santafesina revela los problemas más intrínsecos de la condición humana bajo el género del absurdo.

Seis actores ficcionalizan un momento clave para el emblemático emperador Calígula (12 d.C a 41 d.C): su dolor y las tensiones familiares generadas ante la muerte de Drusila, su hermana y amante. El texto de Dib reflexiona con ironía sobre la vida y la muerte y combina elementos de “Calígula” de Albert Camus.

“La Celebración”

El grupo rosarino “La Cotorra” fue el encargado de dar el cierre definitivo a la edición número 33 de la Fiesta Nacional del Teatro. 17 artistas en escena dirigidos por Ignacio Llanes le dieron vida a esta murga de estilo uruguayo. Las letras, la puesta en escena y los arreglos musicales estuvieron a cargo de sus integrantes.

El espectáculo se titula “La Celebración” precisamente por su culto a la fiesta como rito social: plumas, sombreros, baile y música colman el espacio de desbordada alegría. Canciones nacionales e internacionales de todas las épocas son modificadas con letras que remiten a situaciones cotidianas y a temas universales; en todos los casos, el remate es el mismo: ante todo festejar, pase lo que pase.

Haciendo palmas y danzando el público pasaba de ser espectador de la murga a ser parte de la fiesta que estaba comenzando. Entre los presentes se encontraban los teatreros de distintos puntos del país que mostraron sus producciones durante la semana. Culminaba así el ciclo de intercambio que celebra la rica oferta cultural del país.

Publicado el 22 de Mayo de 2018

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